EFAC Almacelles 4 – 3 UD Vista Alegre. Se acabó el ciclo

Tras 6 jornadas consecutivas sin encajar y las mismas sin perder llegábamos a un partido muy interesante. Interesante por las circunstancias, por que la situación en la que estábamos nos permitía tomarnos el partido de otra manera. Con eso no me refiero a tener un colchón si la derrota se daba, sino el poder enfrentar el partido de tu a tu por el trabajo bien hecho en jornadas anteriores. Si bien en el partido de ida fueron muy superiores sobretodo en cuanto a marcador, había que concentrarse para que eso no volviera a pasar…

Bajo mi punto de vista y antes de empezar a comentar un poco el partido, diré que el equipo compitió para el que se quiera conformar porque la derrota fue 4-3 y siempre estuvo dentro del partido. Pero para mí, creo que el equipo encajando 4 goles no acabó de competir como tendría que haberlo hecho. Claro está que en un deporte donde participan dos equipos, donde hay hasta 30 individuos que forman parte del partido, hay muchas situaciones que se pueden dar.

Creo que el equipo ha demostrado a qué nivel puede competir, creo que en parte lo demostramos pero nos faltó, no creo que la palabra sea ambición, pero el partido con 1-2 o incluso con el 3-3 tendría que haber caído de nuestro lado. En cualquier caso la jornada está acabada, valorando un poco como ha ido, da incluso más rabia porque hubiera sido interesante para colocarse un poquito más arriba, pero llegamos al patón que debemos aprovechar para desconectar y ya partir de la próxima semana concentrarnos en lo que tendría que ser otro partido vibrante.

 
 

El partido

 

Primera parte

 

Jornada de autocar, 1h 40′ aproximadamente. Todo el equipo viajó. Ya estamos casi todo el equipo al completo con la incorporación ‘inminente’ de Rubén. Sabíamos que el partido sería complicado, conocedores de la calidad de los jugadores rivales sobretodo en la parte ofensiva, había que salir concentrados.

No creo que el calentamiento fuera malo, es más, como en la línea de los últimos partidos creo que es algo que el equipo ya va tomando en su ADN el salir concentrado desde esa fase previa al partido. Comenzó el partido y justo después si no antes del minuto 5 estábamos 1-0 perdiendo.

 

Creo que mi partido a nivel defensivo fue un poco desorganizado diría. En el primer gol quedé atraído a la parte interior lo que habilitó que el jugador de banda pudiera superar y acabar poniendo el pase atrás.
En alguna situación previa o posterior iba tarde en la presión del jugador de banda lo que habilitaba perder un defensor, porque ni llegaba a ese jugador ni estaba cerrado para evitar el pase a la espalda.

Aun así el equipo consiguió sobreponerse al gol inicial y con dos golpeos desde fuera del área de Cristian Faura (Maura, para los amigos), dábamos la vuelta al marcador para ponernos con ventaja 2 goles a 1. El equipo se estaba mostrando sólido, realmente todo el potencial que tenía el equipo contrario fue neutralizado casi a la perfección.

 

En el minuto 41 un balón controlado del mediapunta del Almacelles sin presión conectaba una carrera diagonal detrás de los centrales desde mi lado, para filtrarse por dentro y batir en el 1 vs 1 a Tomás. Duro golpe. Uno de esos momentos clave para encajar o marcar gol. Un partido disputado hasta el momento, no había habido grandes ocasiones pero el partido estaba teniendo goles. No habíamos conseguido cerrar bien atrás, pero ofensivamente estábamos teniendo también presencia – partido atípico nuestro, caracterizado en las últimas jornadas por cerrar bien atrás y anotar menos goles tal vez.

 
 

Segunda parte

 
Si el equipo tenía una visión ‘positiva’ y buena de lo que había sucedido en la primera parte (con algún matiz) el míster no acababa de estar conforme. Parte de sus reflexiones quedan un poco descritas en los apuntes hechos sobre la primera mitad. Estaba claro que había que minimizar fallos, cerrar espacios, estar atentos a los jugadores de arriba y seguir el juego ofensivo que el equipo había planteado.
 
En menos de 5 minutos habíamos encajado de nuevo gol, estábamos por detrás en el marcador 3-2 y aunque el equipo estaba ofensivamente mostrando síntomas de una mejoría ya probada en la última jornada no acababa de finalizarlo. 10′ después de encajar el equipo conseguía igualar el marcador, tras una buena jugada combinada el balón acababa en mi lado, tras 2.567.876.565.667.876.564.546 (contando también entrenamientos) centros en mi carrera, este nuevamente iba bien y Víctor conseguía conectar un buen remate de cabeza que se colaba lado derecho abajo del portero.
 
Ese tendría que haber sido otro punto de inflexión para que el equipo se rearmara y tuviera ese punto de ir a por el partido. En Inglaterra algo hay dos palabras que me gustaban mucho y que creo que son vitales para ver cuando un equipo va o no va:

  • Clinical. No sé si la traducción es correcta, ser clínico. Cuando toca despejar despejar, cuando toca hacer una entrada hacer una entrada. En definitiva, ser práctico.
  • Purpose. Play with a purpose, vendría a ser jugar con un idea, con un objetivo. Enfocar tu juego a eso.

No creo que acabáramos de conectar con eso y un error que aunque se repitió en el partido no lo había hecho durante las jornadas como era la presión en saques de banda, no conseguimos controlarlo y tras una jugada combinada se ponían nuevamente por delante 4-3.
 
No se puede decir que el equipo no lo intentara, porque creo que si que lo hizo, aun atendiendo a esos dos conceptos que comentaba, faltaron a momentos clinical y purpose. No jugar por jugar, si no jugar para ganar, jugar para empatar cuando perdíamos 4-3.
 
 

Valoración a nivel de grupo

 
A modo de reflexión creo que hay dos posturas que ahora el jugador – equipo puede tomar. Creo que el equipo estaba decepcionado con el resultado y eso es buena muestra de lo lejos que el equipo ha llegado. Ha llegado con respecto a antes de Navidad. Enfadado también por lo que la oportunidad, que no era la última suponía.
 
Adoptar el conformismo de pensar que el equipo ha estado bien, el equipo ha competido por que no ha perdido 4-0, 4-1 puede no ser erróneo (puede haber quien la tenga) pero no la que debería ser. Si lo es, tendría que tener la parte de tomarlo como punto de inflexión para volver a cargar.
 
Siempre he dicho y me he dicho a mi mismo que las temporadas buenas son aquellas que estás hasta el último momento luchando por algo. Creo que el equipo se ha convertido en un equipo incómodo, un equipo contra el que los rivales para sacar algo tienen que emplearse a fondo. Nosotros también nos tenemos que emplear a fondo para sacar las cosas y es ese el secreto de estar ahora ‘más tranquilos’ de lo que estábamos hace unas semanas. El fútbol no deja de ser un estado de ánimo y el equipo yo creo que está dolido, ahora hay una semana sin partido – que no de relax- y nos vienen unas semanas duras en las que el equipo tendrá que ir semana a semana para poder sacarlo.
 
¿Confianza en le equipo? TOTAL, ¿Con ganas? ¡Más que nunca!

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