Nuestras noches con Liam

Bebé por la noche

Esta es una entrada también muy especial en mi web. He pensado que sería interesante publicar artículos sobre cosas qué nos están sucediendo. Algunos tópicos que vamos cumpliendo, alguna que otra experiencia personal. ¿Para advertir a futuros mamas y papas primerizos? Pues, igual sí. Pero oye, que lo que seguirás leyendo es solo nuestra experiencia, seguro que hay otras mucho mejores.

 

Digamos que lo de dormir tiene diferentes fases, y aunque solo hablaré desde el punto de vista del padre seguro que la madre también tendría mucho que decir. Pero todo empieza antes de que el bebé salga. Ya son noches algo moviditas, malestar, el estar incómoda, despertarse, esta posición, la otra. Bueno el sueño ya empieza a presentarse de una manera diferente.

 

En nuestro caso Liam fue prematuro, nació con 34 semanas y estuvo 15 días ingresado. Danae pasaba largas jornadas en el hospital, desde la mañana hasta que llegaba yo por la tarde, nos estábamos hasta las 10 de la noche y nos íbamos de nuevo para casa. En esas 2 semanas nos levantábamos cada 3 horas simulando las horas de ‘toma’ del bebé. Así que poco descansábamos, yo al estar trabajando creo que alguna de las ‘tomas’ me salté. Puede que no me despertara. Algo que ha perdurado en el tiempo, luego os cuento. En esa época pensábamos que era muy cansado el levantarnos cada 3 horas que seguramente cambiaría cuando el bebé estuviera en casa y qué ganas teníamos de ello.


 

Ya en casa

 

A finales de Mayo estábamos yendo para casa, Danae, yo y 2 Kg de Liam. Ese fin de semana nos despertamos cada 3 horas aunque el pequeño durmiera para asegurarnos que tenía las tomas pertinentes. Sólo lo hicimos un fin de semana, alguien ya nos había advertido que el bebé cuando tiene hambre llora, pero al ser tan pequeño también teníamos esa preocupación. Nunca estuvo ni 4 horas sin comer, pero ya no íbamos con las alarmas. Y alguna que otra vez pensamos en voz alta, pues igual dormíamos más cuando estaba en el Hospital, aunque no cambiábamos por nada tenerlo ya con nosotros en casa

El tópico de: «aprovechad para dormir cuando el niño lo haga», ¡Buah! ¡Pa qué! ¿Y cuándo haremos todo lo que tenemos que hacer? Aprovechábamos esos ratos para adelantar tareas.

 

¡ERROR!

Rápidamente nos dimos cuenta que ese, precisamente. Era un consejo que teníamos que seguir. Los primeros días en que no hicimos mucho caso, íbamos realmente muy cansados. Algo que tampoco sé si es toda la realidad, porque cansados seguimos igual. También hemos leído en algún libro/artículo de estos super mamá, super papá que en los ‘no se cuantos primeros años de vida del bebé’ los padres pierden otros tantos de sueño.

¡GRACIAS!


 

Creciendo

 

Liam no ha tenido muchos problemas para dormir ‘en general’ desde que vino para casa. Hay noches para todo pero por lo general no está siendo un bebé que suponga grandes esfuerzos durante la noche, ahora bien. El momento justo antes de dormirse es lo que a día de hoy llevamos bastante mal, os cuento en un rato. Me gustaría antes hacer un pequeño inciso/experiencia pasada…

No sé si nunca antes había tenido el sueño yo tan profundo, creo que no. Es más diría que la oscuridad siempre me había mantenido bastante despierto, al darme miedo, algo que el cansancio se ha encargado de matar. A lo que iba, Danae tiene como más facilidad para despertarse cuando el pequeño empieza a sonar como una puerta abriéndose en una película de terror tal que… (imaginación) ÑIIAAAAUU… ¡Booom! Ojos abiertos, ella, yo no.

 

ANÉCDOTA
Un día para poder descansar más ella decidió que sería bueno cambiarnos para dormir mucho los tres, ya que yo no me enteraba, así que me puse en el lado de la cama donde tenemos la colecho. Yo estaba durmiendo muy tranquilamente, como siempre. Cuando de repente, alguien me tocó el brazo a la vez que me susurraba cariñosamente: ¡Gui, el niño está despierto!
En ese momento la reacción de todo padre/madre es girarse a ver que necesita el niño, ¡C***! El chupete, buscado por aquí, por allá, golpe por aquí, por allá... el niño cada vez más despierto, dónde está el chupete, o**** que tampoco es tan grande la cama. Bueno estaba debajo del niño, cosas de Iker Jimenez.
Total al levantarnos ya por la mañana, la mamá descansada, el niño muy descansando y el padre (yo), bueno había pasado mejores noches comenté: 
- ¡Ei cariño! ¿No dijimos que dormía yo en el lado del niño para dormir los tres bien? 
- Sí mi vida
- Perfecto, pues si el niño no me ha despertado no hace falta que me despiertes tu para decirme que el niño a las 3 de la mañana me necesita.

 

Qué reglas hemos incumplido

La de terminar alguna que otra noche el niño durmiendo en la cama es algo a lo que recurrimos no con frecuencia, porque no es muchas veces, pero si que muchas veces en la que no consigue dormirse durante la noche. Un cuerpecito de 68 cms de alto (ahora mismo) y 7’5 kgs ocupa lo que un elefante macho alfa. Son cosas difíciles de entender, pero suceden. En cualquier caso lo mejor es no preguntarse como suceden y aceptarlas. Aunque sí que es verdad que no sucede muy a menudo.

bebé en la cama con los padres


 

A día de hoy

 

Actualmente lo que más le cuesta por eso es dormirse. Hubo momentos en que se dormía en los brazos de la mamá. Otras veces en el carro. Otras veces en la cuna. Otras tomando el Bibi. La verdad que nos mantiene bastante activos el cómo dormirlo por las noches, ESCAPE ROOM familiar para descubrir cómo hacerlo.

Si una dificultad presenta a día de hoy Liam es a la hora de irse a la cama, ese momento en que los Loonies te cantan: ‘vamos a la cama que hay que descansar, para que mañana podamos madrugar…’. Pues para Liam la canción sería tal que así, ‘Tu vete a la cama para descansar, que a mi me da que mañana voy a madrugar igual’. Entonces entramos en un pequeño paréntesis diario en el que él se lo pasa DPM y tu te lo pasas pues, vamos al contrario.

Bebé antes de dormir
Liam un día cualquiera a las 11 de la noche

En cualquier caso no hay mayor satisfacción que verle la carita antes de acostarte y antes de ir a trabajar vérsela de nuevo (aunque esté dormido, que angelito). Los fines de semana molan más, que te despierta con una sonrisa y gritando, y muy a menudo también un pedo, pero es que venía sin instrucciones. No hemos podido desconectar aun el botón!

 


 


¿Qué habilidades he desarrollado?

 

Esta la he dejado para el final porque no me gustaría dejarme ninguna y que quedaran bastante presentes en todos los lectores. Por enumerarlas así rápidamente:

  • El sigilo del Ninja. Para ir a trabajar y mientras el niño aun está descansando tengo la capacidad de
    andar por la habitación con la destreza de un Ninja. Nadie se entera de que estoy, nadie se entera que me voy. Como un visto y no visto.
  • La musicalidad de Vivaldi. El repertorio de canciones es mayor que el Caribe Mix desde su creación. El más antiguo que recuerdo es el del 2000 que ya me parece bastante antiguo. Una cantidad de canciones, mayor que Spotify.
  • La turmixpower. Mejor que un robot de cocina en cuánto a conocimiento de cremas de verduras y papillas de fruta.
  • Olfato de un oso hormiguero. Sabes cuándo tu niño se ha cagado incluso si no estás con él. Sabes que eso que está rondando por el aire es de tu niño. Una habilidad de 11 que has adquirido en una escala de 10.
  • Termómetro humano. Al principio cuando bañas al niño siempre pones el termómetro pero pasados unas semanas sabes calibrar la temperatura perfecta para que tu niño no tenga ni frío, ni calor.
  • ‘Leyenda’ del Tetris. Da igual que cochecito para el niño tengas, da igual que auto conduzcas. Si tienes que meter 1.000.000 de cosas dentro, lo haces. Sabes el orden lógico e ilógico de las cosas para que quepa todo. Sabes qué no tienes que coger de casa porque no entrará seguro.

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