Carmín, el color de tu alma…

Y al abrir la ventana, la casa se llenó de primavera. Tu olor, el mundo, el cielo, mi amor…

Corriamos por El Valle al atardecer y cogidos de la mano enfrenamos y vencimos el miedo a perecer. Eras llave de mis secretos, pilar de mis flaquezas y luz al anochcecer.

Anduvimos por el parque del romanticismo y los jilgueros saben serenata. Fuimos amapolas en el jardín del Edén y la fruta prohibida amparo de nuestra balada.

Seremos historia, en los años venideros para el recuerdo. La pasión y el pasado en el rincón… el horade un rojizo carmín, el color de tu alma, el fin.

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